Aquiescencia ante el Estado no es consentimiento

Posted by in traducciones

Aquiescencia” es la palabra más consecuentemente descuidada en ciencias políticas. Ella sola establece que el impuesto es un robo y que el gobierno es criminal, al dar un nombre para algo que está entre el consentimiento y la confrontación.

El concepto de aquiescencia, e incluso la palabra, es a menudo agrupado de forma incorrecta con “consentimiento”, de este modo confundiendo sumisión ante una fuerza abrumadora, con el consentimiento libremente elegido.

Por ejemplo, si la gente evade impuestos, debe afrontar el encarcelamiento y más extorsión. Por lo tanto el pago de impuestos no prueba el consentimiento, no más que el pago de un rescate transforma al secuestro en mero babysitting.

Esto no quiere decir que todos los que viven bajo un gobierno se levantarían en su contra si pudieran. Más bien, es para señalar que la aquiescencia ante el gobierno no es evidencia de su consentimiento.

Así que los defensores del gobierno no pueden apuntar a una aquiescencia generalizada como prueba de consentimiento. Deben obtener contratos escritos, firmados y con testigos, si quieren decir que son legítimos. Y esa institución, con contratos por escrito, firmados y con testigos, se asemejaría a una entidad de libre mercado, no a un gobierno.

Texto original: Benjamin Marks, Economics.org.au